¿Cómo prepararnos para las oportunidades?

Hace 10 años exactamente (marzo 2009), recibí mi primera gran oportunidad: Programa Empresarial ¡Supérate!, que buscaba a estudiantes de octavo grado destacados en sus centros escolares y con altos deseos de superación. Llegó sin que la esperara y marcó un punto de inflexión en mi vida. De ahí, aprendí que debemos estar listos para las…

Hace 10 años exactamente (marzo 2009), recibí mi primera gran oportunidad: Programa Empresarial ¡Supérate!, que buscaba a estudiantes de octavo grado destacados en sus centros escolares y con altos deseos de superación. Llegó sin que la esperara y marcó un punto de inflexión en mi vida. De ahí, aprendí que debemos estar listos para las oportunidades: tanto para las que queremos que se den, como aquellas inesperadas. Hablaré, en general, de “oportunidades” para referirme a becas académicas, trabajos y otros.

Debemos prepararnos desde antes que sepamos de la oportunidad

Quizás pensemos que el proceso de preparación para tener un perfil idóneo para lo que estamos aplicando inicia al mandar nuestra postulación. Sin embargo, esto en realidad comienza mucho tiempo antes, creando características personales fuertes según lo que sean nuestras metas. Por ello, algunos consejos son:

  • Identificar nuestras metas profesionales y académicas. ¿Dónde nos vemos en uno, cinco, diez años? Esta pregunta nos sirve para ir trazando metas que cumplamos en el corto y largo plazo, pero sobre todo para identificar nuestros principales intereses. Por ejemplo, yo siempre he trabajado por tener un perfil de excelencia académica y también en liderazgo de proyectos sociales de impacto positivo para los jóvenes de mi país. Estas dos han sido mis principales pasiones y focus a lo largo de los años. Con base en esto he ido decidiendo qué proyectos, habilidades, mentores, redes de contacto y enfoque de mi marca personal son necesarios para que las personas y comunidades me identifiquen como un referente.
  • Mapear las oportunidades (No solo esperemos que caigan del cielo). Es necesario revisar las instituciones y programas más reconocidos dentro de nuestros intereses, para conocer qué perfiles buscan, las fechas de postulación y potenciales mentores que podamos tener. Esto es útil para ir construyendo un perfil que sea competitivo y esté alineado con lo que buscan esas instituciones. Por ejemplo, desde que entré a ¡Supérate! (2009) quise estudiar en Estados Unidos. Fue así como, tras investigar las principales becas para estudiar en ese país, supe del Programa Global UGRAD del Departamento de Estado de EE.UU. y World Learning. Identifiqué que ellos buscaban un perfil integral con estudiantes de buenas calificaciones, pero también actividades extracurriculares. Por eso, empecé a involucrarme en voluntariados que me permitieran trabajar con jóvenes en condiciones vulnerables (la que sabía que era mi pasión, como les indiqué en el punto anterior), participé como presentador en un programa de TV que brindaba consejos para la juventud de mi ciudad natal, entre otras iniciativas. Fue así como unos años después logré ser becario Global UGRAD 2013, convirtiéndome en el primer estudiante en la historia de mi universidad en irse de intercambio al inicio de la carrera.

El proceso de postulación

Una vez que abre la convocatoria para la beca o trabajo, debemos dar nuestro máximo esfuerzo para tener el mejor perfil y vendernos como “la última Coca-Cola del desierto”. Esta es la parte clave y donde debemos canalizar nuestras energías, tomando en cuenta algunas recomendaciones, que menciono para el proceso general que siguen las postulaciones:

  • Todo es cuestión de actitud. Puede que suene trillado, pero siempre debemos darnos ánimos a nosotros mismos (y rodearnos de gente que nos transmita buenas energías no cae mal tampoco). Es importante creer en nosotros y visualizarnos como que seremos los perfiles idóneos. Con eso, ya tenemos gran parte del trabajo hecho.
  • Formulario de postulación. Este es el primer filtro en la gran mayoría, por no decir todos los procesos, pero a veces es el ¡ÚNICO PROCESO! Por lo que debe ir lo mejor posible. Por ejemplo, para el Programa Jóvenes Líderes Iberoamericanos 2018 (para España y Bélgica) esto fue todo el proceso de selección. En el formulario es necesario incluir todas los cursos, experiencias laborales, actividades extracurriculares, publicaciones, premios, membresías activas y referencias acordes a lo que estemos aplicando. Si hay alguno de estos que consideremos que no aporte, hay que quitarlo. Por ejemplo, cuando postulé para trabajar en el Ministerio de Economía (MINEC), actualicé mi CV y pasé a un segundo plano (al apartado “Actividades Extracurriculares”) mis proyectos sociales, pues sabía que para ellos no eran tan relevantes. En su lugar, destaqué mi pasantía previa hecha en el MINEC y experiencias como asistente de investigaciones económicas y académicas.

Esta es la parte más importante de toda postulación, porque permiten presentar quiénes somos, compartir experiencias, puntos de vistas y es lo único que nos diferenciará del resto de postulantes. Por ello, es necesario dedicarle el tiempo suficiente para que queden perfecto. ¡Ojo! La buena redacción y gramática en ensayos y formularios es súper importante. No está de más pedir retroalimentación a personas que sepamos son buenas en esto para que nos den puntos de mejora en la estructura y argumentos de lo que escribimos.

  • Entrevistas y vídeos de postulación. Los últimos años he sido parte de entrevistas no solo presenciales, sino también virtuales en vivo (por Skype) y videos pregrabados. En general, para estas evaluaciones debemos prepararnos con tiempo teniendo respuestas potenciales ante posibles preguntas, que podemos recolectar al hablar con otras personas que ya hayan sido parte de esas mismas oportunidades y nos cuenten su experiencia. Valga aclarar que NO debemos memorizar nada, pues si los nervios nos traicionan y olvidamos alguna parte, puede que olvidemos todo lo demás y ya no sea una buena entrevista. Hay que actuar lo más natural posible, tratando de dar nuestra mejor impresión, pero sin fingir ser alguien que no somos. Los entrevistadores tienen amplia experiencia e identifican fácilmente si alguien miente o solo está fingiendo. Si nos equivocamos, es de reconocerlo y decirlo. Me acuerdo de que para mi entrevista de la beca Global UGRAD no me acordaba cómo decir “VIH/Sida” en inglés. Así que lo dije en español y me puse a reír, ante lo cual una entrevistadora me lo dijo en inglés de manera muy amable y me dio más confianza en mí mismo.

Posterior al proceso de postulación

Una vez hemos enviado toda la información y completado las evaluaciones, simplemente esperemos y algunos consejos que les puedo dar son:

  • Evitar estar preguntado sobre el proceso. A veces la ansiedad nos gana, pero tampoco es recomendable estar preguntado frecuentemente por correo, llamadas u otro medio, si ya están los resultados, pues los encargados del proceso pueden que estén muy ocupados y solo les estresemos más.

Como les dije, es durante el proceso que debemos dar nuestro mejor esfuerzo y así no tener que arrepentirnos con “si hubiera dedicado más tiempo”, “si hubiera agregado eso a mi postulación o me hubiera preparado mejor” … ya todo eso no vale, así que solo esperemos a que sea un sí o un no.

  • Si es para nosotros, se dará; si no, no. Si algo he aprendido, es que las oportunidades llegan cuando es nuestro momento y no siempre cuando queremos. En mi caso, desde que iba a segundo año de la universidad quise ser becario del Programa para el Fortalecimiento de la Función Pública en América Latina 2016 de la Fundación Botín y cuando apliqué en cuarto año no quedé. Realmente me sentí triste de no lograrlo. Sin embargo, cuando ya me había graduado fue mi misma universidad quien me nominó para el Programa Jóvenes Líderes Iberoamericanos 2018 (España y Bélgica), de la Fundación Carolina…¡una beca que jamás había escuchado en mi vida! Esta buscaba a profesionales destacados por excelencia académica y habilidades de liderazgo comprobables. Entre más de 900 postulantes de toda América Latina, yo fui uno de los 32 becarios de la decimoquinta edición y ¡el primer graduado de mi universidad en representar a El Salvador en las quince ediciones!, ya que siempre eran de otras universidades. Esta es sin duda la experiencia más top de mi vida y con la que comprobé que todo nos llega en su momento…mientras solo nos queda prepararnos y trabajar con pasión por lo que queremos.

Sé que este artículo quedó un poco largo, pero traté de ser lo más completo posible y espero en futuras entradas ir profundizando en temas de los que he mencionado acá. Igualmente, agradeceré que me sugieran temas que les interesen que comparta. Si algo espero que no olviden es una frase de Oprah Winfrey que me ha inspirado muchas veces: “Siento que la suerte ocurre cuando la preparación se cruza con la oportunidad”. ¡Así que no dejemos de aprender, trabajar y crecer para alcanzar nuestras metas!

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